PARA TU SALUD | La Sal

Sal

La sal, por su contenido en cal, es fundamental en el proceso de la digestión y gracias al sodio, mantiene el equilibrio de los ácidos del cuerpo.

Los orígenes de la sal vienen desde hace mucho tiempo. El hombre pronto descubrió, que la sal era el mejor conservante, que había para las carnes y pescados. Podían pescar y cazar cuando les convenía y almacenar durante meses, con la ayuda de la sal. Era la solución para su supervivencia. Los primeros rastros de la existencia del usos de este condimento, data de hace 2.700 años A.J.C. en China. Los romanos llegaron a crean la Rutas de la Sal, los depósitos y los mercados, para proveer a sus tropas y los habitantes de sus posesiones de sal. En Roma se pagaba a la soldadesca, en sal. De ahí viene la palabra salario, de salarium.

Pronto pues, se crearon los yacimientos y secaderos de sal. Los          más antiguos el de Cardona, en Barcelona; el de Cabezón de la Sal en Cantábria. En toda la costa Mediterránea empezaron a crearse salinas, para desalinizar el agua de mar y conseguir ese preciado elemento, la sal.

Hay muchas: Las Salinas de Torrevieja, las Salinas de Santa Pola, las salinas de Parque Natural de la Bahía de Cádiz.

La sal de obtiene de dos formas, por la extracción de ella en las canteras o yacimientos y en las Salinas situadas cerca de la costa y donde desalinizan el agua de mar.

La sal tiene una gran función en la elaboración de conservas, como conservante; en la fabricación de esmaltes; se utiliza para derretir la nieve de las carreteras; como conservante de alimentos…